Un estudio reciente ha encontrado un vínculo entre los trastornos psiquiátricos y un mayor riesgo de muerte súbita cardiaca. Si bien el uso de antidepresivos podría ser un factor a considerar, los investigadores advierten que el riesgo no es necesariamente causado por los medicamentos, sino por la interacción de múltiples factores.
Un análisis detallado de muertes en Dinamarca
Investigadores han examinado todas las muertes ocurridas en Dinamarca en 2010, revisando certificados de defunción e informes de autopsia para identificar casos de muerte súbita cardiaca (SCD, por sus siglas en inglés). Según los resultados, de los más de 6000 casos de muerte súbita registrados, casi 2000 correspondían a personas que habían tomado antidepresivos, mientras que el resto no tenía historial de consumo de estos fármacos.
El estudio analizó a 4,3 millones de adultos daneses, de los cuales 644 000 habían consumido antidepresivos en el año previo. Se encontró que las personas con trastornos psiquiátricos tenían entre 1,79 y 6,45 veces más riesgo de sufrir una muerte súbita cardiaca en comparación con la población general, dependiendo de la edad y la condición médica.
Mayor impacto en personas con esquizofrenia y en grupos de mediana edad
El estudio halló que el riesgo de muerte súbita cardiaca era mayor en personas con esquizofrenia, quienes tenían un riesgo 4,51 veces mayor en comparación con la población sin trastornos psiquiátricos. Además, el grupo de edad más afectado fue el de 50 a 59 años, donde los pacientes con trastornos psiquiátricos tenían hasta cuatro veces más riesgo de sufrir muerte súbita cardiaca.
“Los trastornos psiquiátricos se asocian con un mayor riesgo de muerte súbita cardiaca, y este riesgo aumenta dependiendo de la gravedad de la enfermedad mental y de otros factores clínicos”, explicó la investigadora principal, la Dra. Jasmin Mujkanovic, del Hospital Universitario de Copenhague.
¿Existe una relación causal con los antidepresivos?
A pesar de los hallazgos, los investigadores advierten que los resultados no prueban que los antidepresivos sean la causa directa del aumento del riesgo. “El aumento del riesgo podría deberse a los efectos adversos de los medicamentos, pero también puede estar relacionado con condiciones subyacentes más graves en los pacientes que los utilizan”, detalló Mujkanovic.
Otro factor a considerar es el estilo de vida de los pacientes con trastornos psiquiátricos. Estudios previos han demostrado que estas personas suelen llevar hábitos menos saludables, con menor actividad física, mayor consumo de alcohol y tabaco, y menor acceso a controles médicos preventivos. Todo esto podría contribuir al aumento del riesgo cardiovascular observado en la investigación.
Un riesgo reconocido en pacientes psiquiátricos
El estudio refuerza la evidencia de que los pacientes con trastornos psiquiátricos tienen una esperanza de vida más corta. Según los resultados, un paciente de 18 años con una enfermedad psiquiátrica podría perder hasta 10 años de vida, y el 13 % de esta pérdida de vida se atribuye a la muerte súbita cardiaca.
Los investigadores sugieren que los médicos evalúen con más cautela la prescripción de antidepresivos a largo plazo, especialmente en personas con factores de riesgo cardiovascular. “Es fundamental seguir investigando para entender mejor la relación entre el uso de estos fármacos y los problemas cardiacos, de manera que podamos ofrecer un tratamiento seguro y eficaz para los pacientes”, concluyó Mujkanovic.
Posibles mecanismos detrás del riesgo
Aunque el estudio no establece una relación directa de causa y efecto, los científicos han propuesto varias hipótesis sobre cómo los trastornos psiquiátricos y el uso de antidepresivos podrían contribuir al aumento del riesgo de muerte súbita cardiaca. Una posibilidad es que algunos fármacos alteren la actividad eléctrica del corazón, prolongando el intervalo QT en el electrocardiograma, lo que podría desencadenar arritmias fatales en algunos pacientes.
Además, ciertos antidepresivos pueden afectar la regulación del sistema nervioso autónomo, provocando un desequilibrio entre la actividad simpática y parasimpática del corazón. Este desbalance podría hacer que el corazón sea más vulnerable a eventos cardiovasculares adversos, especialmente en personas con antecedentes de enfermedades cardíacas o predisposición genética a problemas de ritmo cardíaco.
Implicaciones clínicas y recomendaciones
Ante estos hallazgos, los expertos recomiendan que los médicos realicen una evaluación más detallada antes de recetar antidepresivos, especialmente en pacientes con factores de riesgo cardiovasculares preexistentes. Se sugiere que aquellos que necesiten tratamiento farmacológico para la depresión sean monitoreados regularmente con electrocardiogramas y otros exámenes para detectar posibles alteraciones cardíacas.
Asimismo, los médicos podrían considerar opciones alternativas al tratamiento con antidepresivos en ciertos pacientes, como la terapia cognitivo-conductual y otros enfoques no farmacológicos que han demostrado ser eficaces en el manejo de la depresión.
Por otro lado, se hace un llamado a que los pacientes que ya están en tratamiento con antidepresivos no interrumpan su medicación sin consultar primero a un profesional de la salud. “El riesgo de muerte súbita es algo a considerar, pero debe sopesarse con los beneficios que los antidepresivos ofrecen en el tratamiento de los trastornos mentales”, señala Mujkanovic. “Es fundamental tomar decisiones basadas en una evaluación médica individualizada”.
Futuras investigaciones
Dado que el estudio se basó en datos observacionales, los investigadores insisten en la necesidad de realizar más estudios para determinar con mayor certeza el papel de los antidepresivos en el riesgo de muerte súbita cardiaca. Se espera que futuras investigaciones analicen diferentes tipos de antidepresivos y sus efectos específicos sobre el sistema cardiovascular.
Además, los científicos también están interesados en investigar cómo otros factores, como la genética y el estilo de vida, pueden interactuar con el uso de antidepresivos para influir en el riesgo cardiovascular. “Necesitamos un enfoque más amplio que incluya estudios clínicos controlados para entender mejor estos riesgos y desarrollar estrategias para mitigarlos”, concluyó Mujkanovic.
Fuente: Mujkanovic, J., Warming, P. E., Kessing, L. V., Køber, L. V., Winkel, B. G., Lynge, T. H., & Tfelt-Hansen, J. (2024). Nationwide burden of sudden cardiac death among patients with a psychiatric disorder. Heart (British Cardiac Society), 110(23), 1365–1371. https://doi.org/10.1136/heartjnl-2024-324092
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