Cada noche, miles de murciélagos emprenden un vuelo sincronizado desde sus refugios, saliendo a toda velocidad por aperturas pequeñas y angostas sin colisionar unos con otros. Esta asombrosa capacidad de navegación ha intrigado a científicos durante décadas, y un nuevo estudio del Instituto Max Planck de Comportamiento Animal ha revelado los mecanismos detrás de este fenómeno.
Un tráfico aéreo sin accidentes
En particular, los investigadores se enfocaron en el murciélago de cola de ratón mayor (Tadarida teniotis), una especie que realiza cada noche una espectacular salida en masa desde cuevas en Israel. Durante apenas un minuto, alrededor de 2000 murciélagos atraviesan una abertura de tan solo tres metros cuadrados. A pesar del limitado espacio y la alta velocidad del vuelo, las colisiones son extremadamente raras.
El secreto radica en su sistema de ecolocalización. Los murciélagos emiten sonidos de alta frecuencia y escuchan los ecos reflejados en su entorno para detectar obstáculos y otros individuos. Sin embargo, en una salida masiva como esta, surge un problema: el llamado “efecto fiesta de cóctel”. Este fenómeno ocurre cuando muchas fuentes de sonido compiten simultáneamente, dificultando la interpretación de señales individuales. A pesar de ello, los murciélagos consiguen interpretar sus propios ecos y evitar chocar.
Dispersión rápida: la clave para reducir el caos sonoro
El equipo de investigación, liderado por Aya Goldshtein, empleó micrófonos en miniatura para registrar los sonidos emitidos por los murciélagos durante su salida de la cueva. Así descubrieron que la solución al problema del caos sonoro se encuentra en la rapidez con la que los murciélagos se dispersan al salir.
“Observamos que, en solo unos segundos, la densidad del grupo disminuye drásticamente, lo que reduce también la interferencia sonora”, explica Goldshtein. En los primeros 25 segundos tras la salida, la cantidad de interferencias por sonidos de otros murciélagos se reduce de un 45 % a un 36 %.
Navegación precisa incluso en alta densidad
Pero, ¿cómo logran evitar choques en los primeros momentos, cuando la densidad es extrema? Para responder a esta pregunta, los investigadores desarrollaron un modelo computacional que simuló la ecolocalización de los murciélagos en condiciones de alta densidad.
Los resultados mostraron que los murciélagos pueden detectar obstáculos cercanos incluso cuando hasta un 94 % de los ecos de su entorno inmediato están enmascarados por otras señales. Esto es posible gracias a las propiedades físicas del sonido: los ecos de objetos muy próximos (menos de un metro) son significativamente más fuertes que los de objetos lejanos. De este modo, los murciélagos pueden priorizar la información más relevante para evitar colisiones.
Adaptaciones en la emisión de sonidos
Además de confiar en la física del sonido, los murciélagos ajustan activamente su ecolocalización según la densidad de la población. Cuando vuelan en grupos grandes, emiten sonidos más cortos, más frecuentes y de tono más alto.
“Cuando los murciélagos se encuentran en un entorno ruidoso y lleno de interferencias, ajustan sus llamadas para obtener información más precisa sobre su entorno inmediato”, indica Goldshtein. Esto les permite responder rápidamente y esquivar a otros individuos en pleno vuelo.
¿Una comunicación grupal?
A pesar de la complejidad de este sistema, los científicos descubrieron que no hay una comunicación coordinada entre los murciélagos para evitar colisiones. “No observamos ninguna estrategia de ‘evitación de interferencias’, sino que los murciélagos simplemente reaccionan a los obstáculos de su entorno de forma individual”, aclara Goldshtein.
Este hallazgo desafía teorías previas que sugerían que los murciélagos adoptaban estrategias de comunicación en grupo para evitar interferencias en sus señales de ecolocalización.
Aplicaciones tecnológicas: drones con navegación inteligente
El estudio no solo proporciona una mejor comprensión del comportamiento animal, sino que también podría inspirar nuevas tecnologías. Comprender cómo los murciélagos resuelven el problema de la navegación en entornos abarrotados podría ayudar en el diseño de drones autónomos capaces de volar en enjambres sin chocar.
“El estudio de cómo los animales resuelven problemas de percepción colectiva es clave para desarrollar tecnologías como enjambres de drones que puedan navegar de manera eficiente en entornos desafiantes”, concluye Goldshtein.
Fuente: A. Goldshtein,O. Mazar,L. Harten,E. Amichai,R. Assa,A. Levi,Y. Orchan,S. Toledo,R. Nathan,& Y. Yovel, Onboard recordings reveal how bats maneuver under severe acoustic interference, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 122 (14) e2407810122, https://doi.org/10.1073/pnas.2407810122 (2025).
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