Hace aproximadamente 34 millones de años, un grupo de iguanas realizó una hazaña sin precedentes en la historia de los vertebrados terrestres. Recorrieron más de 8000 kilómetros desde la costa oeste de América del Norte hasta las remotas islas de Fiji en el Pacífico Sur, flotando sobre los océanos en fragmentos de vegetación. Un estudio reciente, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), ha desentrañado este enigma evolutivo, revelando que estos reptiles son los descendientes de iguanas del desierto norteamericano.
El hallazgo no solo desafía las teorías previas sobre el origen de las iguanas de Fiji, sino que también establece la dispersión transoceánica más extensa documentada en vertebrados terrestres. Este fenómeno sugiere que eventos raros pero significativos han desempeñado un papel fundamental en la evolución y distribución de especies en el mundo.
El misterio del origen de las iguanas de Fiji
Las islas de Fiji se encuentran a más de 2600 kilómetros de Nueva Zelanda y aún más lejos de América del Norte. Durante décadas, la presencia de iguanas en este archipiélago ha desconcertado a los científicos. Se propusieron varias hipótesis sobre su origen, incluyendo la posibilidad de que hubieran llegado desde América del Sur a través de la Antártida o incluso desde Australia. Sin embargo, el reciente análisis genético realizado por investigadores de la Universidad de California en Berkeley y la Universidad de San Francisco (USF) ha descartado estas hipótesis.
Según el estudio, los ancestros de las iguanas de Fiji se separaron evolutivamente de sus parientes más cercanos, las iguanas del desierto del género Dipsosaurus, hace aproximadamente 34 millones de años. Este período coincide con el surgimiento de las islas volcánicas de Fiji, lo que sugiere que los reptiles llegaron justo cuando estas tierras emergían del océano.
El investigador principal, Simon Scarpetta, explica: “Descubrimos que las iguanas de Fiji están más estrechamente relacionadas con las iguanas del desierto de América del Norte y que su separación ocurrió relativamente reciente, en el mismo período en que la actividad volcánica dio origen a las islas”.
Una travesía de 8000 kilómetros: ¿cómo lo lograron?
La idea de que estos reptiles llegaron directamente desde América del Norte puede parecer improbable. Sin embargo, los científicos sostienen que la hipótesis del rafting oceánico—el transporte de organismos en masas flotantes de vegetación—es la explicación más plausible.
Jimmy McGuire, profesor de biología en UC Berkeley y coautor del estudio, señala: “Que hayan alcanzado Fiji directamente desde América del Norte parece una locura, pero las teorías alternativas de colonización desde otras regiones no encajan con los datos. Sabemos que los animales llegaron en los últimos 34 millones de años, justo cuando las islas emergieron. La única explicación viable es que fueron arrastrados por las corrientes oceánicas”.
Para dimensionar la hazaña, basta imaginar lo que implicaría cruzar el Pacífico en un barco de vela primitivo. En este caso, una o varias iguana se aferraron a fragmentos de árboles derribados por ciclones y fueron llevadas por las corrientes hasta las nuevas islas.
Las iguanas, en particular las del desierto, tienen una capacidad excepcional para resistir períodos prolongados sin comida ni agua. Si el material flotante incluía vegetación viva, es posible que hayan encontrado alimento durante su viaje. Aun así, la probabilidad de que estos animales lograran sobrevivir es asombrosamente baja, lo que hace que su historia evolutiva sea aún más extraordinaria.
Scarpetta explica: “Podemos imaginar un escenario en el que una tormenta derriba árboles con iguanas, que luego son arrastrados por la corriente. Eventualmente, algunos sobrevivientes llegaron a Fiji y comenzaron una nueva población”.
Evidencia genética y nuevas revelaciones
Para confirmar esta teoría, los investigadores analizaron muestras de ADN de más de 200 iguanas almacenadas en museos de todo el mundo, secuenciando más de 4000 genes. El análisis mostró una relación evolutiva clara entre las iguanas de Fiji y las del género Dipsosaurus de América del Norte.
“Las iguanas y, en particular, las iguanas del desierto, pueden sobrevivir a la inanición y la deshidratación. Siempre pensé que, si algún vertebrado o lagarto tenía la posibilidad de sobrevivir un viaje de 8000 kilómetros a la deriva en vegetación flotante, un ancestro de la iguana del desierto tenía las mejores probabilidades”, señala Scarpetta.
El estudio determinó que los linajes de Brachylophus (iguanas de Fiji) y Dipsosaurus se separaron hace aproximadamente 34 millones de años. Esta evidencia genética contradice las hipótesis anteriores que sugerían un origen sudamericano, ya que los antepasados de estas iguanas nunca estuvieron relacionados con especies del sur del continente.
McGuire explica: “Si no sabes con precisión dónde ubicar a Brachylophus en el árbol evolutivo, podrías asumir que su origen fue en Sudamérica, especialmente considerando que hay iguanas en las Galápagos que sí provienen del continente. Sin embargo, nuestros datos descartan completamente esta posibilidad”.
Conservación: un futuro incierto para las iguanas de Fiji
A pesar de haber logrado esta hazaña evolutiva, las iguanas de Fiji enfrentan actualmente múltiples amenazas. Las cuatro especies que habitan en Fiji y Tonga están clasificadas como en peligro debido a la destrucción de su hábitat, la depredación por ratas invasoras y la caza ilegal para el tráfico de especies.
La expansión de especies invasoras ha afectado gravemente a las poblaciones de iguanas autóctonas. En particular, la introducción de iguanas verdes en Fiji representa un riesgo adicional, ya que compiten por los mismos recursos y podrían desplazar a las especies nativas.
Los científicos enfatizan la importancia de conservar estos reptiles únicos, no solo por su historia evolutiva, sino también por su papel en el ecosistema de Fiji. Programas de conservación y esfuerzos para erradicar especies invasoras podrían ayudar a garantizar la supervivencia de estas iguanas, cuyo viaje épico es una de las historias más fascinantes de la biogeografía mundial.
Un hallazgo que redefine la evolución
El descubrimiento sobre la travesía de las iguanas de Fiji redefine la forma en que entendemos la dispersión de especies a lo largo de la historia evolutiva. Contra todo pronóstico, estos reptiles lograron cruzar uno de los océanos más vastos del planeta y establecerse en un nuevo hogar, donde evolucionaron en especies únicas.
A medida que se desarrollan nuevas investigaciones sobre la biogeografía y evolución de especies, la historia de las iguanas de Fiji sigue siendo un testimonio de la resistencia y adaptabilidad de la vida en la Tierra. Preservar a estos reptiles no solo protege una parte fundamental del ecosistema de Fiji, sino que también nos permite seguir aprendiendo sobre los procesos que moldean la biodiversidad en nuestro planeta.
Fuente: S.G. Scarpetta,R.N. Fisher,B.R. Karin,J.B. Niukula,A. Corl,T.R. Jackman,& J.A. McGuire, Iguanas rafted more than 8,000 km from North America to Fiji, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 122 (12) e2318622122, https://doi.org/10.1073/pnas.2318622122 (2025).
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